Las mejores falsas críticas.
Tras años de práctica, de composición, de noches sin dormir pensando dónde ubicar cada nota en el pentagrama, conseguí lo que tanto había soñado, componer mi propia obra. Se trataba de un solo de clarinete que había conseguido la aprobación de muchos músicos importantes para ser expuesta en concierto. El día había llegado, iba a estrenar mi obra el día de Santa Cecilia. Estaba muy nerviosa, sólo porque estaba lleno de gente esperando para escucharlo, sino porque además, en primera fila, estaban las personas más importantes dedicadas a la música del país. Finalmente, el concierto terminó y acabé abrazada por los aplausos de la gente. Todo había ido genial y la composición había sido todo un éxito. Llegué a casa feliz por lo que había conseguido. Las críticas en persona y en periódicos eran de las mejores: "Una auténtica música", "Una nueva obra maestra", "Una obra maestra para los oídos". Sin embargo,al día siguiente su felicidad se vio interrumpida cuan...