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Mostrando entradas de 2021

Perseverancia.

Érase  una vez una niña que se pasaba las tardes leyendo cuentos e historias increíbles. Sus padres preferían que jugase y no creyese todo lo que leía, pero Laia no les hacía caso. Se imaginaba siendo la protagonista de esas historias y soñaba con esos mundos imaginarios, llegando incluso a recrearlos en la vida real. Sus padres pensaban que acabaría loca y decidieron dejar de comprarle libros, pero esto solo empeoró la situación. Ahora Laia pasaba más tiempo sola y refugiada en su dormitorio, releyendo los cuentos que aún poseía.  Conforme pasaban los años y Laia se hacía mayor, su sueño de ser la protagonista cambió al de ser la creadora de sus propios mundos e historias. Como pasaba mucho tiempo sola, casi siempre se encontraba escribiendo pequeñas ideas que nunca llegaban a nada. Hasta que un día dio con una comunidad virtual que compartía pequeños relatos. Poco a poco, fue publicando sus relatos y breves historias ahí, hasta que un día, al no ver resultados, dijo: "Basta,...

Las mejores falsas críticas.

  Tras años de práctica, de composición, de noches sin dormir pensando dónde ubicar cada nota en el pentagrama, conseguí lo que tanto había soñado, componer mi propia obra. Se trataba de un solo de clarinete que había conseguido la aprobación de muchos músicos importantes para ser expuesta en concierto. El día había llegado, iba a estrenar mi obra el día de Santa Cecilia. Estaba muy nerviosa, sólo porque estaba lleno de gente esperando para escucharlo, sino porque además, en primera fila, estaban las personas más importantes dedicadas a la música del país.  Finalmente, el concierto terminó y acabé abrazada por los aplausos de la gente. Todo había ido genial y la composición había sido todo un éxito. Llegué a casa feliz por lo que había conseguido. Las críticas en persona y en periódicos eran de las mejores: "Una auténtica música", "Una nueva obra maestra", "Una obra maestra para los oídos". Sin embargo,al día siguiente su felicidad se vio interrumpida cuan...

Un lugar con encanto.

Hoy hacía tres años que conocí a Pablo. Aún lo recuerdo como si hubiese sido ayer, allí, en mi librería favorita, donde él trabajaba de sustituto. Me contó que venía de una familia de libreros, y que era un apasionado de la literatura, al igual que yo, y que un día me enseñaría un lugar que, según él, me iba a encantar. Ese día era hoy. Para celebrar nuestro tercer aniversario, Pablo me invitó a cenar a su casa. Era una casa enorme con numerosas habitaciones, una cocina muy amplia y un jardín que al pisarlo parecía que entrabas en el mundo de Alicia en el País de las Maravillas. Tras enseñármela, entramos en el salón para la cena. - Miriam, ¿te acuerdas lo que te conté cuando nos conocimos? – hizo una pausa- Lo de aquel lugar que te quería enseñar. - Sí, ¿por qué? En vez de contestar, se levantó y se dirigió hacia la chimenea. Le seguí, ya que lo creí oportuno, y cuando me puse a su lado, todo algo por debajo de la chimenea y sonó un “click”. No sabía qué estaba pasando, cuan...

La incomprendida.

  Nueve de Enero, el cumpleaños de papá. como todos los años, es un día especial en el que nos juntamos con la abuela, mi hermana Julia y mi novio lucas. Además, este iba a ser incluso mejor porque estaba Tommy, mi sobrino de un añito.  A pesar de ello, podía estropear un día tan especial con algo que quería contarles. Había decidido que iba a dejar todos los estudios para dedicarme de lleno a la escritura. Mi gran pasión desde que tenía solo quince años.  Llegaron las seis de la tarde y ya estaba prácticamente todo preparado; decoración, algo de merienda y los regalos. Solo faltaban los invitados y la tarta. Entonces, al cabo de unos minutos, llegaron todos y comenzó la fiesta.  Todo estaba yendo fenomenal, todos reían y parecían disfrutar del momento, sobre todo  Tommy, que reía a carcajadas. Pensé que sería el momento perfecto, pero mi hermana se adelantó.    - ¡¿Alguien quiere tarta?! - preguntó. Todos respondieron al unísono y fui con ella y con m...

Shivers

  Sonó el teléfono y mi corazón comenzó a latir más rápido que nunca. Sabía lo que podía significar esa llamada. con los nervios a flor de piel, contesté, y, efectivamente, era lo que esperaba. Me habían llamado a filas, y tenía que irme al día siguiente.  Decidí que la tarde de antes debía dedicársela a Isabela, mi compañera de vida. Organicé un picnic en el parque más grande de la ciudad e incluso me atreví a preparar una merienda con algunos pasteles y tarta. Isabela iba a alucinar.  Pasé a recogerla a las seis; vivía cerca del parque, por lo que dejé preparado el picnic antes. Le tapé los ojos y nos fuimos. cuando llegamos allí, le destapé los ojos e Isabela quedó completamente alucinada.     - ¿Todo esto lo has hecho tú solo?    -  Sí. Seguía boquiabierta, era algo que siempre había querido hacer. sin embargo, al sentarnos su semblante cambió de repente, parecía preocupada. Llegaba el momento de contarle el por qué.     - ...

La cara B

  Mientras intentaba enhebrar la aguja con  el hilo que lograría el acabado perfecto del bajo del vestido, vi con el rabillo del ojo cómo uno de los demás concursantes se acercó al jurado. Me pareció extraño porque no nos dejan acercarnos a menos que sea una urgencia. Enhebré la aguja, por fin, y en un abrir y cerrar de ojos, ambos habían desaparecido.  Me quedé intranquilo, algo me olía a chamusquina. Debía averiguarlo, aunque eso supusiese perder tiempo de costura y perder la prueba. Dejé mi puesto y pregunté al jurado si podía ir al baño, fingiendo un intenso malestar. Lo conseguí; conseguí acceder a los entresijos del plató.  Tras varias vueltas buscando y evitando ser descubierto, vi a lo lejos a los dos. Estaban hablando con la productora, lo cual hizo saltar todas mis alarmas. El concurso estaba amañado, sin duda, y se encargarían de que él ganara.  Pensé que de nada me serviría protestar diciendo que lo sabía todo, sino que tenía que conseguir pruebas de...

Criaturas.

  Hoy teníamos como objetivo escalar una de las montañas más altas de la provincia. Tenía fama de ser muy complicada y escarpada, pero aun así nos aventuramos.  Cuando llegamos a las faldas de la montaña, quedamos impresionados por la altitud de ésta. Nos preparamos los arneses y comenzamos a escalar poco a poco, uno detrás de otro, por la empinada ladera. Llevábamos buen ritmo, quizá habíamos escalado la mitas de la ladera, cuando de pronto la temperatura comenzó a bajar.    - ¡Eh Carlos! ¡Mira a tu derecha! - dijo uno de mis compañeros.  Miré y las nubes estaban alcanzándonos, tan rápido que en cuestión de minutos nos engulleron y perdimos toda la visibilidad. Ahora no sabíamos dónde poníamos un pie o una mano.    - ¡Aquí hay una cueva! - divisé entre la neblina.   - ¡Paremos! - comentó un compañero. No sabíamos de la existencia de ninguna cueva en esta zona, nos quedamos charlando sobre qué hacer. Nos habíamos perdido.    -Bueno, segu...

Treinta minutos.

Son las nueve de la mañana del 11 de septiembre, hoy vuelvo al trabajo después de las vacaciones. Me preparo el desayuno y me siento frente a la ventana, me gusta desayunar en silencio.  De repente, ese silencio lo tapó el estruendoso sonido de un avión. "Suena muy cerca", pienso. Me asomo a la ventana y no puedo creer lo que veo. Un avión comercial vuela a escasa altitud sobre la ciudad, lo cual me parece extraño. Después, en un abrir y cerrar de ojos, el avión se estrella contra la torre norte. Me quedo perplejo, no sé qué hacer, vivo en el piso 93 de la torre sur. En cuestión de minutos la torre norte está envuelta en una densa nube de humo y las calles son un caos. La gente grita y corre, empiezan a venir bomberos, ambulancias, policías...etc. Se escuchan rumores de que podría ser un atentado terrorista y cunde aun más el pánico. Un grupo de bomberos nos comunica a la torre sur que tenemos treinta minutos para desalojarla. Quizá otro avión se estrelle contra ésta. Todos l...

La desaparición de Zepi.

  Mañana volvíamos al instituto después de las vacaciones de verano. Volvían los nervios de un nuevo comienzo, de ver a los compañeros y conocer otros nuevos. Además, alguien más nos esperaba en clase, ¡nuestra mascota Zepi! Era un hámster muy hábil y cariñoso que estaba con nosotros desde el curso pasado.  Quince de septiembre, me vestí corriendo y salí pitando hacia el instituto. Llegué y comenzaron a llegar mis amigos; tras saludarnos, fuimos de camino al aula, ansiosos de ver a Zepi. Sin embargo, lo que encontramos no fue de nuestro agrado. El aula estaba hecha un desastre: papeles por todas partes, material por los suelos e incluso mesas y sillas volcadas. A simple vista pensamos que podría haber sido el viento, ya que nos encontramos con todas las ventanas abiertas.  Lo peor fue cuando vimos la jaula de Zepi abierta. Había desaparecido o alguien nos la había robado. Fue en ese momento cuando comenzamos su búsqueda. Primero decidimos ordenar y colocar todo en su luga...

Vuelta a casa.

  Hacía dos meses que Kalid estaba separado de su familia. Tras las guerras que se habían sucedido en Irán, los soldados estadounidenses habían creado un lugar para mantener a los niños que estaban solos a salvo del ejército rival. De esta manera, las familias quedaban completamente separadas y además, a pesar de que las guerras habían acabado, ambos ejércitos seguían enfrentados y los padres debían pasar controles para reunirse con sus padres. Kalid pasaba el día junto a otros niños y un par de soldados que les mantenían entretenidos para que por unos instantes olvidasen el horror de ahí fuera. Les enseñaban lecciones y también jugaban; mientras, la zona se mantenía vigilada y protegida por el resto del ejército estadounidense.  Los padres, sin embargo, no tenían la misma "suerte". La mayoría de ellos no conseguían pasar los controles que los soldados iraníes tenían en la frontera, a pesar de vivir allí. Los soldados les pedían documentos que, o no tenían o bien ni siquiera ...

Acontecimientos inesperados.

  Desperté y miré por la ventana, hacia un día gris y fresco, típico de otoño. Hoy mi familia y yo íbamos a ir de excursión por el bosque, aprovechando las vacaciones de mis padres. Aún estaba tumbado en mi cama cuando de repente un ruido ensordecedor comenzó a escucharse por el pasillo. De pronto la puerta de mi habitación se abrió de golpe, era mi hermano pequeño, que venía a toda prisa a levantarme. -           ¡Vamos! ¡Vístete ya! – me decía mientras de golpeaba con un cojín. -           Voy, voy. Cogimos las mochilas y partimos dirección al monte. Primero teníamos que coger el coche y recorrer unos 10 kilómetros de carretera hasta llegar a la zona donde comenzaban las rutas para senderistas y una vez allí empezaríamos a caminar y adentrarnos en senderos y bosques frondosos. Llegamos al monte y, en comparación con otras ocasiones, se veía todo bastante tranquilo, quizá porque el ...

La verdad oculta.

  Hace veinte años que decidí meterme en este mundo del periodismo, de los reportajes, de las entrevistas…Y nunca me había visto en la situación en la que me encuentro hoy. Cuando estudiaba la carrera, lo primero que nos advertían era que debes estar muy seguro de saber dónde te estás metiendo, ya que es un mundo en el que muchas veces hablarás de temas comprometidos, delicados y que incitan a debate y, en otras ocasiones te obligarán a mentir, creando incertidumbre en los ciudadanos. Yo siempre tuve muy claro que jamás mentiría en mis reportajes y solo me basaría en hechos reales, puesto que es lo que a mí siempre me ha gustado leer. Sin embargo, me encontraba ante un tema del que no le gustaba mucho hablar a los periodistas por miedo a represalias, el cambio climático. Llevaba ya varios reportajes realizados sobre el tema para diversas revistas, tanto de medio ambiente como de cultura general. Todos ellos constaban de mi humilde opinión acerca de lo que estaba ocurriendo en...

Mi nuevo hogar.

  Llevaba años y años vagabundeando, dando tumbos de aquí para allá buscando mi hogar. Solía quedarme por la zona residencial donde vivía con mi familia, molestando a los nuevos vecinos y a la gente que habitaba en la que antes era mi casa. Sin embargo, sabía que esa no era mi casa y por eso decidí salir a buscarla. Sé que buscaba en el lugar adecuado porque lo recuerdo muy bien, pero también recuerdo mi casa, y aquella que había allí era totalmente distinta, tanto por dentro como por fuera. Me sentí muy triste al ver que la habían destrozado y reemplazado por otra... Finalmente, un día, no sé por qué, algo en mi me decía que debía ir al museo provincial. Era un lugar inmenso actualmente, en mi época se trataba solo de un par de salas con algunos objetos históricos. Conforme iba entrando más me fascinaba. Había muchas salas y cada una parecía dedicada a una época diferente. Caminaba y caminaba sin parar de observar cada objeto, al igual que todos los humanos que había allí. Pero, d...

Cuando menos te lo esperas...

 La idea de saber que le estaba ocultando algo a su mejor amigo le agobiaba demasiado. Había llegado a ese punto en el que o lo soltaba o explotaba. "Pero, ¿Cómo lo hago?¿Cómo le cuento a Luis que puedo volar?" - se preguntaba Iván. "Primero debo hablarlo con mis padres y después me veré con Luis y se lo contaré todo" - se dijo.  Tras pensarlo mucho, fue hacia el salón, donde estaban sus padres, y les planteó lo que tenía en mente.   - Papá, mamá...voy a hablar con mi amigo Luis sobre el tema de nuestros poderes - dijo.   - ¿Cómo? Debemos mantenerlo en secreto... - dijo su madre horrorizada.   - Lo sé, pero confío en él. Lo conozco desde que éramos niños y creo que debe saber la verdad - suspiró. Mañana hablaré con él. Al día siguiente, después de toda la noche dándole vueltas a cómo y cuándo decírselo, citó a Luis en el parque. Tras un rato hablando como habitualmente y de temas diarios, Iván se lanzó. Primero le soltó directamente que tenía superpoderes y que ...

Un viaje extraordianrio.

  Quería hacer un gran viaje, largo, sola y lejos de casa. Después de buscar y buscar destinos me decidí por el sudeste asiático, concretamente, Laos. Siempre había hecho viajes más culturales o simplemente vacacionales, así que decidí hacer algo distinto. Fue un viaje muy largo con lo que llegué a Laos agotada. Era ya por la tarde, así que ese día solo lo dediqué a dejar las maletas en la habitación del hotel y a dar un pequeño paseo por los alrededores. al día siguiente comenzaba mi aventura.  Decidí ir a Laos con el propósito de subir su montaña más alta, Phou Bia, de 2820 metros de altura. Hacía muchos años que hacía este tipo de retos y tenía mucha práctica, así que supuse que no sería complicado. Pero no tuve en cuenta que el clima y la vegetación no es igual en todo el mundo. Ya había estudiado la zona y las posibles rutas y escogí una que no era peligrosa pero sí algo arriesgada. Debía atravesar una infinidad de vegetación e ir a orillas del río Mekong. Me encontraba a...

Se acabó.

  Cuando era pequeño siempre soñaba con ser una estrella del rock, con muchísimas guitarras que ir cambiando en los miles de conciertos que haría, ropa nueva, miles de fans pidiéndome autógrafos...etc. Es por ello que desde muy temprano le dije a mis padres que quería aprender a tocar la guitarra y me apoyaron, tanto, que con seis años me compraron mi primera guitarra y me apuntaron a clases.  Me fui haciendo mayor e hice amigos con los mismos gustos, aspiraciones y sueños que yo. Así nació nuestra propia banda de rock y poco a poco conseguimos lo que queríamos: un estudio donde grabar, una productora y hasta nuestro primer disco.  Empezamos haciendo pequeños conciertos en festivales y eventos especiales y comenzamos a ir ganando fans, hasta hoy. Actualmente me encuentro en ese sueño que tenía cuando era un niño, pero no tan contento como yo esperaba. concierto tras concierto, giras con muchos viajes largos y sin ver a tu familia, estrés y miles de personas que, aunque su...

¿Qué pensará un bebé?

No sé qué día es, ni qué momento del día, ni por qué paso la mayor parte del tiempo metido en esta especie de cesta blandita, pero se está a gusto. ¡Ay! ¡Ay! Creo que viene mamá a por mí, voy a hacer ruiditos y poner caras graciosas. Debo de ser monísimo porque se quedan embobados.   - ¡Hola mi bebé! Por fin despiertas...qué dormilón eres... No sé qué acaba de decir pero ya me va a sacar de aquí. Espero que me dé leche, estoy hambriento....Un momento...¿ahora por qué me deja aquí sentado? ¡Quiero mi leche! Voy a llorar para que me escuchen, sobre todo papá que está aquí al lado.   -¡Cariño! ¡El bebé está llorando!- dijo el padre.   - Bien, voy a seguir, parece que tiene efecto - pensaba el bebé.   - ¡Voy! - gritaba la madre desde la cocina.   - Ya está pequeño, vamos a tomarnos el bibe - dice la madre. Mmm...qué rico está...me encanta cuando me trae mi biberón. Quiero más, pero ella solo me da uno. Ya se va y se lleva mi biberón vacío...Bueno, me quedaré aq...

Un sueño.

Desde bien pequeñita, con tan sólo cinco años, ya sabía que el fútbol iba a formar parte de mi vida. Veía a mis primos jugar en el jardín y siempre me unía a ellos, aunque apenas fuera capaz de sostenerme en pie. ​Fui creciendo y ya en el colegio esa sensación se acrecentó. Siempre que tenía la oportunidad jugaba al fútbol con mis compañeros, en el recreo, en educación física y hasta en el parque al terminar los deberes. Las demás niñas de clase e incluso de otros cursos me insultaban y me decían "machorra", "marimacho", "el fútbol es para niños"... Etc. Pero yo no les hacía caso.  ​Cuando cumplí dieciocho años le dije a mis padres que quería dedicarme al fútbol, ser futbolista profesional, y llegar a estar entre los mejores del mundo. Ellos siempre me apoyaron y me dijeron que adelante, no si antes advertirme de que sería un camino duro.  ​Fueron años duros, de entrenamientos, de lesiones, de insultos, de rechazo... Pero estoy orgullosa de mi y de saber q...

La liberación de las almas.

La casa de mis abuelos, situada en medio del campo, es enorme y preciosa, con un jardín muy grande y habitaciones para invitados. Mi abuela me contó que antes tenía otros dueños y ella la compró cuando éstos murieron.  Todos los veranos me gusta ir allí con ella, y pasar unos días. Me cuenta historias de todo tipo mientras yo la miro y escucho embobada. algunas de las historias tienen que ver con los antiguos inquilinos, a los que ella se refiere como "las almas de la casa". Ella asegura que todas las noches escucha voces, o ruidos, e incluso ve objetos moverse; pero mis padres dicen que no haga caso ya que ella está ya muy mayor. Hasta que lo viví por mí misma. Una noche me quedé a dormir en una de las habitaciones y sentí miedo. Sentía que la oscuridad se apoderaba de la habitación y además fui testigo de todo lo que mi abuela me había contado. Escuchaba susurros e incluso algo caerse; al dar la luz una muñeca situada en la cómoda apareció en el suelo, lo cual no tenía sent...

Héroe.

  3 de Abril de 1939: Aún no me creo que haya sobrevivido a esta locura. Cuando llegué a casa y pude abrazar a Anne, mi querida Anne, pensé que era un sueño. Tras cuatro años luchando, día y noche, sin apenas descanso, había vuelto a mi anterior vida; sin embargo, los recuerdos de la guerra siempre vuelven a hacer acto de presencia. Los bombardeos, los aviones, los fusiles, compañeros gritando de dolor...son solo algunos de los recuerdos que se apoderaban de mí noche tras noche, pareciendo un simple zombi de la guerra. En fi, yo solo puedo agradecer el estar hoy escribiendo estas palabras, cosa que no todos podrán hacer, como mi gran amigo Pablo. Pablo se fue siendo un héroe, un hombre que luchó cuerpo a cuerpo contra unos soldados que intentaban atacar a unos pobres niños que por desgracia pasaban por mitad de las calles tiroteadas. Consiguió salvarlos a cambio de su vida, y eso es algo que me llena de orgullo a día de hoy.

Por la libertad.

  Amalia, Leire, Marta y Elena, cuatro mujeres jóvenes y de Bilbao, fueron acusadas hace 2 años de brujería y, por lo tanto, las llevaron presas a la cárcel de Archidona, Málaga. Todas fueron enviadas al módulo tres, reservado para mujeres acusadas de brujería, culpables de no ser cómplices de las normas impuestas por el gobierno. Las celdas debían ser compartidas por dos personas y tuvieron la suerte de ir juntas; Amalia y Elena por un lado y Leire y Marta por el otro. Además, las celdas que les tocaron eran consecutivas, es decir, una pegada a la otra, lo que les ayudó a levar a cabo su plan de huir de la prisión, a pesar de ser uno de los módulos más vigilados.  Cada una se asignó una tarea: Leire se haría con los utensilios para poder abrir el conducto del aire y cortar la verja exterior, Marta distraería a los guardias, Amalia se encargaría de vigilar cualquier movimiento junto con Leire, y Elena haría el trabajo sucio, ya que tenía más fuerza.  Ya por la noche, Elen...

Obsesión y avaricia.

Ocho y media de la tarde, sábado. Ya empezaba a anochecer y se podía ver el sol esconderse bajo las nubes rojizas. Fran  acababa de salir de casa y se dirigía a un local donde su amigo Luis lo esperaba. Al llegar al local, vio a Luis en la puerta; un hombre alto, moreno y vestido negro, quizá para destacar su gran rolex de oro. Se saludaron con un choque de manos y entraron dentro. Era un local en el que ya por fuera se notaba cierto secretismo y nadie sabía qué pasaba ahí dentro; se trataba de una casa de apuesta clandestina. Aquel día, al ser sábado, el ambiente estaba algo cargado; gente que debía conocerse entre ellos como para tener acceso al local. Fran estaba muy excitado ya que, a diferencia del resto de días, hoy veía más claro que ganaría mucho más dinero de lo habitual. Luis también era ludópata, pero Fran era un caso más extremo, ya que en ocasiones, al no conseguir lo que quería, la frustración se convertía en una ira incontrolable. Luis lo conocía muy bien y sabía que...

Corazón de hielo.

Eran las 8:30 de un lunes cualquiera. Elena se disponía a ir al trabajo pero sabía que no iba a ser un "lunes cualquiera", sino que hoy sería diferente. Una vez en el trabajo, esa oficina en la esquina de una de las calles más céntricas de Bilbao, Elena actuaba como siempre. En su mesa trabajaba tranquila, a veces alguna que otra charla con un compañero la distraía...hasta que vio a Ricardo. Ricardo no solo formaba parte de su equipo de trabajo, sino que tuvo un encuentro amoroso con él años atrás, el cual no acabó muy bien. Su relación era bastante mala y al ver que éste se acercaba a su mesa, Elena no puedo evitar poner malas caras e incluso tratarlo de forma despectiva. Lo que nadie sabía era lo que Elena tenía planeado.  Sobre las 13:30 del mediodía, Ricardo terminó su turno, y como de costumbre, salió dirección a su casa. Elena, se ausentó también de su puesto de trabajo minutos después y salió de la oficina. Vio a Ricardo avanzar por la call...

El parque.

Como cada día, al salir del instituto, Diego pasaba horas en el parque de al lado de su casa, justo hasta la hora de comer. Algunas veces coincidía con las mismas personas, e incluso ya se conocían, otros sin embargo parecía como si hubiera pasado un huracán y hubiera barrido todo rastro de personas. Aquel día estaba bastante nublado y el día parecía un poco triste, pero a pesar de ellos le gustaba quedarse contemplando la vida desde su banco. Había poca gente, entre ellos algunas parejas, gente paseando a sus perros y Lucía, una niña de unos 10 años. Era muy alegre y simpática, a la que le había cogido especial cariño ya que siempre le pedía jugar o le contaba aluna historia suya. Estaba justo a su padre y su perrito, y ella iba corriendo persiguiendo a su perro mientras reía.  Al cabo de unos minutos, su padre se acercó a ella y le dijo al oído, a lo que ella contestó con un movimiendo afirmativo de cabeza. Poco después, su padre se fue con el perro y Lucía se quedó sola jugando ...