Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2019

Comerse la vida.

Hace años, cuando estaba ingresado por un simple virus (el cuál pensaréis que no sería tan simple cuando me obligaba a estar en cama), conocí a una gran persona que me hizo ver la vida de otra manera, con otros ojos. Esa persona se llamaba Carlos, y era todo un señor, un anciano. Él era mi compañero de habitación, aunque él prefería llamarme a mí "compi".  Carlos estaba ingresado, pero no por un simple virus (ojalá); tenía cáncer de colon. Y pensaréis, buah pues qué rollo estar metido en una habitación todo el día con un viejo, pero he de deciros que fueron las mejores semanas de mi vida. Para mi fue toda una experiencia.  todo el mundo asocia el estar enfermo con estar apagado, sin ganas de reír, sin ganas de hacer nada...Sin ganas de vivir. Bien, pues ese hombre demostraba todo lo contrario; a pesar de tener tal enfermedad, de estar constantemente con pastillas y con quimioterapia, siempre estaba sonriendo y sin perder el sentido del humor. Era un ejemplo de su...

Sueños dibujados.

Desde que era pequeña sentí un gran aprecio hacia los niños, suena raro, porque para aquel entonces yo también era una niña. Pero era de las mayores, y muchas veces me tocaba cuidar de mis primos, años más pequeños que yo. Fue ahí, en los momentos que pasaba con ellos, notando su inocencia, sus ganas de vivir, de aprender... Cuando me di cuenta de que quería dedicar mi vida a cuidar de ellos y a enseñarles todo cuanto pudiera.  Fue por eso que decidí estudiar educación, y de entre todas las especialidades, educación primaria; quería estar rodeada de niños como cuando lo estaba con mis primos.  Lo que más me gustó fueron los meses de prácticas. Sentir la alegría de esos niños, cómo aprendían en parte gracias a mi y cómo reían e incluso lloraban. Después de acabar la carrera, como todos los demás estudiantes de educación, estudié para las oposiciones. Tuve suerte, conseguí la plaza y encima, en el colegio de mi infancia.  Pasaron los años, y cada vez me gustaba...