Entradas

Lecciones de la vida.

De niña soñaba con un mundo distinto, un mundo en el que la gente fuese distinta a la del mundo real.  Soñaba con un mundo fantástico en el que nada tenía sentido, pero para mí era tan real como éste.  En él hacia vida normal, conocía gente nueva, practicaba las lecciones dadas en clase, leía, corría...Y por supuesto, en ese mundo siempre tenía un hueco para mí, para pensar en qué era lo correcto en cada momento, para pensar si iba por el buen camino e incluso para plantearme un futuro.   Pero en ese mundo también vivía experiencias por las cuales preferirías no pasar en la vida real; eso sí, a partir de ellas aprendí a razonar y a saber afrontar determinadas situaciones. Y fue eso, mis sueños, y no otra cosa, lo que me hizo abrir los ojos.

Te arrepentirás de...

A todos nos ha pasado, no hay nadie que se libre de no haberse arrepentido algo. A quien le preguntes te va a decir que sí, y si te dice que no, seguro que se lo está guardando para sí. Te arrepentirás por no haber dicho algo a tiempo, de no haber querido lo suficiente, de no haber estado en cierto lugar en ese momento concreto, de no haber aprovechado el tiempo y no haber reído suficiente, de haber perdido a la persona que más querías... Te arrepentirás de hasta lo más simple que te haya pasado pero lo peor no es eso, lo peor es el vacío que se te queda después, sabiendo que hay oportunidades que no se vuelven a repetir.

Lo que nunca te dije.

Callado y reservado. Nunca decía todo lo que sentía, se lo guardaba todo para sí, y así acabó todo. Alguna que otra vez le dijo características sobre su físico, algo sobre su personalidad, pero nunca logró abrirse. La llamaba por apodos cariñosos, pero eso no le valía; ella quería que después de todo el tiempo que había pasado le dijese por qué le tenía ese cariño y por qué la eligió. Pero nada. Así que pasó el tiempo y cuando por fin estaba decidido, después de pensar por largo tiempo las palabras exactas, ya era demasiado tarde.  No se rindió, y por si la chica cambiaba de opinión le escribió por la noche todo lo que pensaba, empezando por un "lo que nunca te dije". 

Thank you.

Imagen
Todo lo que sé del amor, lo aprendí de ti. Todo lo que sé del dolor, lo aprendí de ti. Fuiste el único, el primero; me acogiste cuando estaba herida...pero lo más importante que me diste fue que fuiste el que más dolió. Así que, gracias por el corazón roto, y por la cicatriz permanente. Porque si no fuese por ti, probablemente olvidaría cómo se siente dejar ir y cómo se siente tener un nuevo comienzo. Aún recuerdo cuando llamaste y dijiste que ella no significaba nada, ¿Cómo podías esperar que te mirara de la misma manera?  Fuiste el primero, pero no el último;me mostraste la soledad y me obligaste a ponerte en el pasado. Cada vez que me encuentre sólo, en pedazos, me encontraré a mi mismo; solo recordaré cuando me heriste y sobreviví. Así que, gracias por el corazón roto.

Nadie se vuelve frío casualmente.

Estaba ilusionada, porque por fin encontró a esa persona especial, o eso creyó o le hizo creer en un principio.  Todo iba bien, hablaban día si y día también, las 24 horas del día. Había risas, había cariño, había confianza. Se ayudaban mutuamente. Pero al tiempo todo cambió, y de mal a peor.  Se fue alejando de ella, no le hablaba igual, no le demostraba lo que en un principio hacía, hasta que por sí solo se alejó del todo. Ella intentaba que todo volviera a ser como antes, le hablaba pero al rato ya no contestaba y no mostraba interés por ella. Acabó cansada de esa situación, de sentir que se arrastraba por alguien que ya no le quería en su vida y tomó la mejor decisión, lo dejó ir. Meses y meses sin hablar, hasta que un día él le habló. Quería volver a intentarlo, verse, hablar continuamente. Ella le contestó, de manera tan fría que él le dijo: "Has cambiado", a lo que ella contestó: "Tú me has cambiado". A partir de entonces nunca volvió a ser la ...

Head vs. Heart

Era un constante "No sé qué hacer", una constante duda y angustia por no poder tomar una decisión.  Y la razón por la que no podía tomar una decisión estaba en ella misma; no sabía si hacer caso a lo que le decía la cabeza o a lo que le decía el corazón. Pensaba en si sería mejor guiarse por sus pensamientos o por lo que le dictaba el corazón, ya que cada uno le decía una cosa. La cabeza le decía "Actúa con cautela, y evita cometer errores", sin embargo el corazón le decía todo lo contrario: "Hazlo, si no lo haces te acabarás arrepintiendo".  Fueron días y noches de cansancio mental, intentando decidir algo, hasta que finalmente optó por hacerle caso al corazón, y sí, se equivocó. Nada fue como quizás tenía pensado pero le sirvió como experiencia, ya que de los errores se aprende.  En ese momento su mente le dijo: "Te lo dije", mientras que su corazón le dijo en forma de suspiro: "Te dije que lo hicieras, pero no que fuese a salir b...

Atrévete.

Atrévete a vivir, aunque no te apetezca. Atrévete a soñar, pues tus sueños son los que te guían. Atrévete a querer, a amar, a ser querido. Atrévete a creer y a creerte. Atrévete a ser diferente y que el mundo lo vea. Atrévete a caminar, aunque sea descalzo. Atrévete a sonreír, aunque no tengas motivos. Atrévete a ayudar sin recibir nada a cambio. Atrévete a ser final, y verás lo divertido de ir en contra de la realidad. Atrévete a besar, aunque no te conviertas en un príncipe ni ella en una princesa. Atrévete a luchar por lo que quieres, por muy difícil que sea el camino. Atrévete a enamorarte. Atrévete a equivocarte, una y otra vez. Atrévete a hacer todo aquello que una vez no hiciste por miedo a fallar o al qué dirán.