Lo que nunca te dije.
Callado y reservado.
Nunca decía todo lo que sentía, se lo guardaba todo para sí, y así acabó todo.
Alguna que otra vez le dijo características sobre su físico, algo sobre su personalidad, pero nunca logró abrirse.
La llamaba por apodos cariñosos, pero eso no le valía; ella quería que después de todo el tiempo que había pasado le dijese por qué le tenía ese cariño y por qué la eligió. Pero nada.
Así que pasó el tiempo y cuando por fin estaba decidido, después de pensar por largo tiempo las palabras exactas, ya era demasiado tarde.
No se rindió, y por si la chica cambiaba de opinión le escribió por la noche todo lo que pensaba, empezando por un "lo que nunca te dije".
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