Misterio.
Sentía algo raro en su interior cada vez que se veían. Al principio no sabía bien el por qué de esa sensación, pero poco a poco fue averiguándolo, conforme los días iban pasando. Todo se debía a que le estaba empezando a gustar, de una manera inexplicable. Y no quería compartirlo con nadie, quería guardarse su pequeño secreto con ella; no lo compartiría ni con sus más allegados. Lo único que deseaba, ya que sentía que nunca le pertenecería ni estaría con él (para ella era un amor imposible), era sentir que así, sin que nadie lo supiera, era de algún modo, suyo. Era su pequeño misterio.