El valor de las cosas.
Parece mentira,pero no nos damos cuenta, o mejor dicho, no nos queremos dar cuenta, del verdadero valor de las cosas.
Vivimos engañados, pensando que lo más valioso son las cosas. Y no solo eso, sino que encima pensamos que las cosas más valiosas son aquellas más caras, las más grandes, las que gustan a todo el mundo, y no.
He de decir que lo más valioso son las cosas pequeñas, los pequeños detalles. Que vale más una rosa suelta, que un ramo; un beso sincero, que miles sin sentimientos.
Y ya no es solo cuestión de cosas sino que además hay algo mucho más valioso que todas las cosas del mundo, grandes o pequeñas, las personas. Las personas y el cariño que te aportan, eso sí que es valioso.
Hay que saber valorar bien lo que se tiene, guardar lo valioso y despreciar lo innecesario.

Comentarios
Publicar un comentario