Cuando menos te lo esperas...

 La idea de saber que le estaba ocultando algo a su mejor amigo le agobiaba demasiado. Había llegado a ese punto en el que o lo soltaba o explotaba. "Pero, ¿Cómo lo hago?¿Cómo le cuento a Luis que puedo volar?" - se preguntaba Iván. "Primero debo hablarlo con mis padres y después me veré con Luis y se lo contaré todo" - se dijo. 

Tras pensarlo mucho, fue hacia el salón, donde estaban sus padres, y les planteó lo que tenía en mente.

  - Papá, mamá...voy a hablar con mi amigo Luis sobre el tema de nuestros poderes - dijo.

  - ¿Cómo? Debemos mantenerlo en secreto... - dijo su madre horrorizada.

  - Lo sé, pero confío en él. Lo conozco desde que éramos niños y creo que debe saber la verdad - suspiró. Mañana hablaré con él.

Al día siguiente, después de toda la noche dándole vueltas a cómo y cuándo decírselo, citó a Luis en el parque. Tras un rato hablando como habitualmente y de temas diarios, Iván se lanzó. Primero le soltó directamente que tenía superpoderes y que le sonaría a broma, pero después prosiguió con cómo se dio cuenta de que podía volar y por qué los tenía. Luis se quedó boquiabierto y no paraba de hacer preguntas, pero finalmente pareció convencido. 

Se hizo la noche y antes de dormir Iván se encontraba mirando las redes sociales, sin embargo quedó perplejo ante lo que vio. Luis había publicado toda la historia de Iván en las redes y millones de personas lo habían leído ya. A pesar de decirle que le guardaría el secreto, Luis se dejó llevar por la fama que podría darle, sin percatarse de que iba a perder a un gran amigo. Iván solo pudo lamentarse de haber confiado en quien creía que era su amigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Criaturas.

Shivers