No estoy hecha para nadie.
Era una chica insegura, quizá demasiado. Además de reservada, ya que se lo guardaba todo para sí misma, hasta lo más simple, lo que no dudaría en contarle a alguien de confianza.
Hasta que un día encontró a la persona adecuada con la que hablar de todo aquello, y más cerca de lo que nunca habría imaginado, en su propia casa.
Una vez se estaba probando unos vestidos en el espejo de su habitación y empezó a preguntarse (en voz alta) por qué aún no había encontrado a su "príncipe azul". De pronto, algo detrás de ella empezó a brillar, una pequeña luz, que dio lugar a una pequeña persona, un hada. La chica, al ver el reflejo en el espejo, se giró bruscamente y se quedó un rato contemplando la figura. Entonces el hada habló:
-Pequeña, parece que has visto un fantasma.
Al cabo de un rato, la chica fue capaz de articular palabra:
+¿Acaso no lo eres?
-A cualquier cosa se le llama hoy en día fantasma. Pero no, no lo soy. Soy el hada que habita en tu dormitorio.
La chica seguía perpleja, ahora quizá hasta un poco más.
+ ¿Un hada? Pero...pero, ¿cuánto llevas aquí...conmigo?
-Se podría decir que toda una vida, tu vida.
+ Y.. ¿Por qué nunca has aparecido? ¿Por qué hoy y no otro día?. La chica no podía parar de preguntar.
-Digamos que en otras ocasiones no he visto necesaria mi intervención; y eso que siempre escucho y veo todo a tu alrededor.
+ Entonces, ¿se supone que hoy te necesito?
- Sí, querida. He escuchado como repetías una y otra vez la misma frase: "¿dónde estará mi príncipe azul?" Dime, ¿por qué te lo preguntas?
+ Pues es simple, porque es la verdad. Nunca nadie se ha fijado en mi. Es como que, no estoy hecha para nadie.
El hada echó una pequeña carcajada.
+ ¿Y se supone que tú me vas a ayudar? ¿Riéndote de mi?
- Querida, me río porque lo que acabas de decir carece de sentido. Eres muy joven para pensar en estar atada a una persona.
+¿Joven? ¡Tengo casi 18 años!
- Pues como te decía, joven. Créeme, eres una chica guapa e inteligente, pero no deberías centrarte en esos pensamientos ahora. Ese chico, llegará más pronto que tarde, y será tu esperado "príncipe azul". Aparecerá cuando menos te lo esperes.
+¿De verdad lo crees?
-Claro, como te he dicho antes, veo y escucho todo lo que te rodea.
La chica se quedó un rato pensando, mirando hacia abajo y cuando quiso alzar la mirada, el hada había desaparecido. La buscó por toda la habitación pero no estaba.
+Gracias, hada.- Dijo la chica.
Comentarios
Publicar un comentario