Oraciones al mar.
Allí, frente al mar, era donde mejor se encontraba. Fuera de lugar pero a la vez se encontraba a sí misma.
Cada vez que algo no iba bien, que las cosas se retorcían, que quería pensar o simplemente relajarse durante un rato, iba allí.
Pero lo que más le gustaba era ir cuando no había nadie, cuando podía sentir la brisa tan cerca como si ésta le estuviera abrazando; el mar y ella. Además, de pasar las horas muertas allí, había adquirido un "hobby", escribir. Cuando se sentaba frente al mar, no podía evitar sentirse inspirada por éste; mirar el horizonte, pensar y acabar plasmándolo todo en frases o pequeños textos.
Claro que, en cierto modo, no era solo un "hobby"; su abuela solía llevarla a ese mismo rincón cuando era una niña. A diferencia de ella, su abuela se sentaba a su lado, y tras unos minutos en silencio, contemplando, empezaba a contarle pequeñas historias. Le encantaba escucharla.
Otras veces incluso cantaba, canciones u oraciones que solo ella recuerda, cada vez que vuelve a sentarse allí. Era una manera de estar junto a su abuela, y sentirla tan cerca como si estuviese allí mismo.

Buenas. Perdona que te moleste solo quería decirte que usualmente leo tu blog y me gusta mucho lo que escribes pero ahora con el cambio de diseño cuando le doy a leer más no me deja leerlo y no sé si será fallo mío :(. Perdona la molestia!.
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