Volver a nacer.

Estaban las dos tranquilamente en el comedor, haciendo lo que más les gustaba cuando estaban juntas, merendar; un chocolate caliente y las galletas favoritas de Nerea. 

Después de un largo rato de silencio, en el que solo se escuchaba el sonido de la lluvia caer, Nerea decidió romperlo.

- Abuela, algunas veces he oído la expresión "He vuelto a nacer", pero nunca he sabido muy bien qué quiere decir. ¿Tú lo sabes?

+ Pues es muy fácil de explicar. Yo misma puedo decirte que una vez volví a nacer.

- Pero, si solo nacemos una vez, ¿cómo vas a nacer una segunda vez?

+ Es solo una expresión, pero una expresión con mucho significado, ya que se refiere a algo que te hace sentir extremadamente bien. 

Tras darle un sorbo al chocolate, la abuela prosiguió.

+ ¿Sabes, Nerea? Cuando era joven, y tu madre era muy jovencita, más o menos de tu misma edad, me puse muy enferma.

- ¿De verdad? ¿Qué te pasó abuelita? - le preguntó la niña mientras la miraba entusiasmada. 

+ Todo empezó con lo que parecía un simple resfriado. Pero ese resfriado iba a peor con los días, incluso con las horas, diría yo. La tos era cada vez más persistente; la fiebre más alta, hasta tal punto que tenía alucinaciones que parecía reales, por no decir lo constantes que eran; me faltaba el aire hasta con el más mínimo movimiento y tenía muchos dolores, como si me hubieran pegad una paliza. Viendo que los medicamentos no hacían efecto, visité al médico y tras unas pruebas decidieron ingresarme en el hospital. - Suspiró.
Me diagnosticaron cáncer de pulmón, del cual, tras meses allí en una habitación, me pudieron operar y me salvaron la vida. No sabes lo que me alegró ver a mi hija, a tu madre, después de la operación. Ahí, Nerea, sentí que había vuelto a nacer.

- ¿Y por qué mamá nunca me lo ha contado? - Dijo la niña con tristeza.

+ Porque hay veces que es mejor no recordar ciertos momentos.

- ¡Ya lo entiendo! Entonces, yo también he experimentado eso de volver a nacer.

+ ¿Sí? 

- ¡Sí! Cada vez que parece que te vas a ir, pero después resulta que solo vas a salir a comprar algo y vuelves, yo siento que vuelvo a nacer. ¿Me entiendes? Porque eso me hace sentir "extremadamente bien". - Sonrió.

+ Ains...Tú si que me haces volver a nacer.

Y se dieron un gran abrazo. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Criaturas.

Cuando menos te lo esperas...

Shivers