Escapar o luchar.
La de veces que nos habremos hecho ese tipo de preguntas, y la de veces que habremos elegido mal.
Escapar está bien, pero no es siempre la solución. Escapar lejos, huir a lo desconocido, escapar de los demás y huir contigo mismo es lo mejor que puedes hacer, por un tiempo limitado o en ocasiones, para liberar todo aquello que tienes dentro y no te deja libre. Eso que te ahoga en numerosas ocasiones y que hace que te plantees cosas que ni deberías. Sal fuera, huye, conócete y libérate; solo ahí es cuando debes escapar.
Y después, seguida de esa liberación, lucha. Lucha y pelea, con uñas y dientes, con toda la fortaleza del mundo, por aquello que siempre has querido conseguir. Un pequeño o gran sueño que haga que te despiertes todos los días con ganas de comerte el mundo. Hazlo, cómete el mundo y ve a por todas.
Así que, en cierto modo, en vez de cuestionarnos ese "escapar o luchar", deberíamos grabarnos un "Escapa contigo mismo para así poder luchar."
Comentarios
Publicar un comentario