La noche que nos conocimos.

La noche que nos conocimos era fría y oscura. Quizá llovía o quizá no, no lo recuerdo bien; lo que sí recuerdo bien es que aquella noche me acosté con una gran sonrisa que ya presagiaba algo bueno. 

La noche que nos conocimos en verdad ya nos conocíamos, aunque solo un poco. Ya sabíamos nuestros nombres y alguna que otra cosa sin importancia, puesto que salíamos juntos en el mismo grupo de amigos.

La noche que nos conocimos, en realidad, fue la noche que nos hicimos verdaderamente amigos; tuvimos la oportunidad de "hacer migas" y, después de horas hablando, comenzamos a conocer detalles el uno del otro que desconocíamos. 

Lo cierto es que teníamos mucho en común y la conexión era total. La noche que nos conocimos, fue la noche en que le frío pasó a calor y se encendió una llama entre los dos que sigue encendida a día de hoy.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Criaturas.

Cuando menos te lo esperas...

Shivers