Tentación

Llegué a la oficina y algunos de mis compañeros ya estaban allí esperando para empezar la reunión. El jefe aún no había llegado, así que nos sacamos unos cafés para la espera mientras hacíamos conjeturas sobre el tema.


Al cabo de unos minutos, llegó el jefe. Iba acompañado de una chica muy joven más o menos de mi edad calculé. Era morena y tenía unos ojos verdes que impactaban. Su cara me resultaba algo familiar y arrebatadora...
 - Os presento a Berta, mi hija. - dijo

Ahora comprendía de donde me venía el parecido, y el por qué de un contrato tan rápido. La había enchufado.
 - Ella se encargará de mediar y convencer a los clientes y de las redes sociales.- explicó.

Volví a mi puesto de trabajo pero no podía dejar de mirarla. Me parecía irresistible y la tentación de acercarme a ella era cada vez mayor. Aproveché un momento que desapareció de vista para ir detrás. Estaba en la zona de descanso, no me lo pensé y entré.
- Hola - dije - soy Carlos, del concesionario.
-Hola, encantada.
Su voz la hacía aún más atractiva, tanto que mis deseos se volvieron aun mayores, aunque sabía que me podía buscar un lío. Tras un rato hablando, se despidió y se disponía a volver a su puesto. Pero lo evité.
- Espera - dije.
Cerré la puerta antes de que pudiese salir, quedándonos a centímetros el uno del otro, hasta que la besé. Ella se apartó al minuto.
- ¿Qué haces? No sabes lo que puede pasar si nos pillan...
- Lo sé, pero no se puede evitar la tentación cuando la tienes a milímetros...
Volvimos a besarnos, cada vez con más pasión, hasta que escuchamos unos pasos que nos obligaron a separarnos. Cada uno volvió a su puesto, pero ambos sabíamos que no se había quedado ahí.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Criaturas.

Cuando menos te lo esperas...

Shivers