O todo o nada.

Era de las que se la jugaban a todo o nada, y esto era aplicable a todo ámbito.

En muchos de los casos en los que lo hacía no le importaba perder, de hecho, le encantaba. Sabía que perdiendo iba a aprender, aunque para ello tuviese que jugársela más de una vez y perder una y otra.

Pero, a pesar de tener ese carácter, luchador, también le gustaba ver que los demás lo hicieran y con ello conseguir metas.

al igual que le gustaba que se la jugasen por ella, pero a todo o nada, como ella decía. Lo que significaba que si la otra persona tenía que perder algo o pudiese perder algo, que se arriesgara si por su persona se trataba.

Simplemente, porque no le gustaban "las cosas a medias".

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