El crimen perfecto.
"Hoy es el día perfecto para acabar con él. Ven a mi casa a las 15."
Ese fue el mensaje que recibí el día de carnaval. Llevaba meses esperando para cumplir con un objetivo y ahí tenía la clave.
Llegada la hora, fui al lugar de reunión para obtener la información necesaria antes de realizar la "misión".
- Organizaremos una fiesta por carnaval, en la cual habrá mucha gente, conocida y desconocida. Habrá varias temáticas de disfraces, ya que si cada uno va distinto, será más fácil que te puedan culpar. Entre ellas está la de mimo, así que irá disfrazado de mimo y, además, serás el camarero. Servirás detrás de la barra.
- Pero yo no tengo experiencia como camarero... - dije.
- Eso es lo de menos, tendrás ayuda, por supuesto. Tú solo debes encargarte de que esto esté en su bebida. - dijo mientras le daba un frasco con una especie de droga.
- Vale - me limité a decir.
20 minutos antes de que empezase la fiesta para los invitados, me empecé a preparar. Me hice el maquillaje perfecto para el disfraz y para no ser reconocido, y le di un trago a la primera botella que pillé para calmar los nervios.
Comenzaron a entrar invitados. Ahí estaba, él, disfrazado de drácula, o eso parecía. Fue el primero en acercarse a la barra a pedir su bebida; era el momento. Cuando la pidió y se giró aproveché y sutilmente le eché la droga en la bebida. Ya solo había que esperar los efectos y seguir como si nada.
Horas después fue descubierto en el baño sin pulso, y se abrió una investigación. Y a día de hoy, la investigación está cerrada y el objetivo fuera.
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