Criaturas.
Hoy teníamos como objetivo escalar una de las montañas más altas de la provincia. Tenía fama de ser muy complicada y escarpada, pero aun así nos aventuramos. Cuando llegamos a las faldas de la montaña, quedamos impresionados por la altitud de ésta. Nos preparamos los arneses y comenzamos a escalar poco a poco, uno detrás de otro, por la empinada ladera. Llevábamos buen ritmo, quizá habíamos escalado la mitas de la ladera, cuando de pronto la temperatura comenzó a bajar. - ¡Eh Carlos! ¡Mira a tu derecha! - dijo uno de mis compañeros. Miré y las nubes estaban alcanzándonos, tan rápido que en cuestión de minutos nos engulleron y perdimos toda la visibilidad. Ahora no sabíamos dónde poníamos un pie o una mano. - ¡Aquí hay una cueva! - divisé entre la neblina. - ¡Paremos! - comentó un compañero. No sabíamos de la existencia de ninguna cueva en esta zona, nos quedamos charlando sobre qué hacer. Nos habíamos perdido. -Bueno, segu...