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Finales alternativos.

Adentrarse en lo desconocido, atreverse a dar un paso, comenzar algo con ganas y miedo al mismo tiempo. Así es como Oliver y Sheila empezaron a conocerse. No sabían nada el uno del otro, pero lo poco que hablaban les hacía sentirse muy bien. Tras un corto tiempo decidieron dar el paso de verse por primera vez.  El resultado fue mejor de lo esperado. A Sheila le pareció incluso mejor en persona, más guapo, divertido...y, al parecer, a Oliver también. Pero lo mejor no fue eso, sino la conexión que había entre ellos. Parecía que se conocían de siempre y eso ayudó a disipar los nervios iniciales.  Tanta conexión que de un momento a otro, en el silencio y la oscuridad de la noche, surgió la chispa y acabaron dándose un beso de película. Sin embargo, ambos debían volver a casa, sabiendo que todo llegaba a su fin. Lo bueno es que la historia continuó. Volvieron a verse, seguían hablando y la conexión era cada vez mayor. Nunca dejaron la pasión que sentían el uno por el otro sino que,...

La rosa elegida.

  Hacía mucho tiempo que Victoria no tenía una cita, a pesar de la cantidad de pretendientes que solían llamar a su puerta. Venía de una familia adinerada e importante de la ciudad, por lo que la reputación y los modales lo eran todo. Siempre la criaron con la idea de que debía casarse con alguien de su misma condición y con la llegada de la primavera ese momento había llegado. Miles de familias, o más bien, madres con sus hijas, asistieron a un baile que se celebraba en la ciudad con motivo de la "búsqueda" del marido perfecto para sus hijas. Era la primera vez que Victoria participaba en un evento así y estaba nerviosa, a la vez que emocionada. Había mucha gente, muchas chicas como ella y hasta algún que otro príncipe. Empezaron los bailes, y a pesar de entablar conversación con algún que otro pretendiente, ninguno llegaba a captar la atención de Victoria. Hasta que entró uno de los duques más elegantes e importantes de la ciudad. Le hizo sombra hasta a los príncipes, y par...

El crimen perfecto.

  "Hoy es el día perfecto para acabar con él. Ven a mi casa a las 15." Ese fue el mensaje que recibí el día de carnaval. Llevaba meses esperando para cumplir con un objetivo y ahí tenía la clave. Llegada la hora, fui al lugar de reunión para obtener la información necesaria antes de realizar la "misión".   - Organizaremos una fiesta por carnaval, en la cual habrá mucha gente, conocida y desconocida. Habrá varias temáticas de disfraces, ya que si cada uno va distinto, será más fácil que te puedan culpar. Entre ellas está la de mimo, así que irá disfrazado de mimo y, además, serás el camarero. Servirás detrás de la barra.  - Pero yo no tengo experiencia como camarero... - dije.  - Eso es lo de menos, tendrás ayuda, por supuesto. Tú solo debes encargarte de que esto esté en su bebida. - dijo mientras le daba un frasco con una especie de droga.  - Vale - me limité a decir. 20 minutos antes de que empezase la fiesta para los invitados, me empecé a preparar. Me h...

Cuando los recuerdos dejan de ser secretos.

  Jamás olvidaré el día que me enteré que estaba embarazada. Sentí una mezcla de nervios y angustia ya que, no solo era algo nuevo para mi, sino que además descubrí que no era de mi actual pareja, sino de la anterior.  Me encontraba en un bucle de pensamientos negativos, sin saber si debía decírselo a mi novio (tu abuelo) o no, cómo reaccionaría...etc. Seguí ocultándoselo hasta que ya era algo obvio porque la barriga, por ejemplo, empezaba a crecer.  Recuerdo que aproveché una día que salimos a cenar fuera para contárselo todo. Bueno, esa era mi idea, pero él se adelantó.  - Cariño, ¿qué te pasa? - me preguntó.  - ¿Por qué? - le pregunté mostrando algo de ignorancia.  - Pues porque llevas un tiempo extraña, comes menos, otras veces más...y además tu barriga...no está como siempre- dijo.  - Verás... - dudé unos minutos - estoy embarazada.  - ¿Qué? Pero...pero si no es posible... - dijo en un mar de dudas.  - Lo sé, no es posible...porque no es...

Diario de una zombie

  Todo el mundo, en algún momento de su vida, ha recurrido a un diario en el que refugiarse cuando más solo se siente, donde contar su día a día sin pensar que molesta. Este diario es aún más particular...No se trata del típico diario de adolescente contando amores imposibles, problemas con amistades...etc. Es más especial que eso e incluso me cuesta un poco hablar de ello, ya que nunca lo he hablado con nadie, ni sé si debería hacerlo. La cuestión es que hace unos días que empecé a notar ciertos cambios en mi cuerpo. Se que sonará un poco raro, pero creo que me estoy volviendo una zombie. Ayer me miré al espejo y mi piel tenía un tono pálido y las venas se me notaban demasiado. Después, me di cuenta de que me apetecía comer cosas extrañas que no suelen ser del gusto de los humanos. No le quise dar mucha importancia, pero como días atrás me sentía igual he llegado a la conclusión de que me estoy convirtiendo. Ni mi familia ni mis amigos saben nada, pero es cuestión de tiempo que se...

Perseverancia.

Érase  una vez una niña que se pasaba las tardes leyendo cuentos e historias increíbles. Sus padres preferían que jugase y no creyese todo lo que leía, pero Laia no les hacía caso. Se imaginaba siendo la protagonista de esas historias y soñaba con esos mundos imaginarios, llegando incluso a recrearlos en la vida real. Sus padres pensaban que acabaría loca y decidieron dejar de comprarle libros, pero esto solo empeoró la situación. Ahora Laia pasaba más tiempo sola y refugiada en su dormitorio, releyendo los cuentos que aún poseía.  Conforme pasaban los años y Laia se hacía mayor, su sueño de ser la protagonista cambió al de ser la creadora de sus propios mundos e historias. Como pasaba mucho tiempo sola, casi siempre se encontraba escribiendo pequeñas ideas que nunca llegaban a nada. Hasta que un día dio con una comunidad virtual que compartía pequeños relatos. Poco a poco, fue publicando sus relatos y breves historias ahí, hasta que un día, al no ver resultados, dijo: "Basta,...

Las mejores falsas críticas.

  Tras años de práctica, de composición, de noches sin dormir pensando dónde ubicar cada nota en el pentagrama, conseguí lo que tanto había soñado, componer mi propia obra. Se trataba de un solo de clarinete que había conseguido la aprobación de muchos músicos importantes para ser expuesta en concierto. El día había llegado, iba a estrenar mi obra el día de Santa Cecilia. Estaba muy nerviosa, sólo porque estaba lleno de gente esperando para escucharlo, sino porque además, en primera fila, estaban las personas más importantes dedicadas a la música del país.  Finalmente, el concierto terminó y acabé abrazada por los aplausos de la gente. Todo había ido genial y la composición había sido todo un éxito. Llegué a casa feliz por lo que había conseguido. Las críticas en persona y en periódicos eran de las mejores: "Una auténtica música", "Una nueva obra maestra", "Una obra maestra para los oídos". Sin embargo,al día siguiente su felicidad se vio interrumpida cuan...